4 de marzo de 2021
mascarilla

Año 2021… sin Trump, pero con mascarillas

Una agenda internacional inclusiva, donde no sean la confrontación y las políticas de agresiones y sanciones, las que conduzcan la conducta de gobiernos y mandatarios, deseo que prevalezca en este 2021.

Pienso que si el raciocinio y la cordura son estandartes a enarbolar para vencer una pandemia muy peligrosa, también lo debe ser para llegar a la paz a través del diálogo y no de la guerra.

El año 2020 concluye con un mundo afectado terriblemente por una pandemia como la COVID-19, y por un Donald Trump al frente de un país con ínfulas de gobierno mundial, que ha exacerbado los conflictos y convertido en incertidumbre los atisbos de esperanza.

El año 2021, sin Trump, pero aún con pandemia, tendrá que ser necesariamente un año con mascarillas, con vacunas esperanzadoras y con el aliento de que el mundo se acuerde de que los habitantes somos 7 700 millones y que, entre estos, más del 40 % (casi 3 300 millones de personas) viven por debajo de la línea de la pobreza, por lo cual debemos lograr que la inmunización contra el coronavirus sea un bien común y llegue a todos.

No debe ser la competencia irracional sobre el desarrollo de armas de todo tipo, incluyendo las nucleares, lo que rija esa tan necesaria política de paz, en la que la ONU debe fortalecer y hacer más activa sus decisiones en ese camino.

En la arena internacional han quedado muchos conflictos sin resolver. Trump ha dejado un terreno movedizo a la nueva administración demócrata que se inicia el próximo 20 de enero.

Están pendientes, entre otros, los excesos de la administración Trump en el Oriente Medio. No se pueden seguir desangrando naciones como Siria, Iraq, Afganistán, Libia, Yemen y otras, donde las armas y el aliento militar del Pentágono han provocado millones de muertos, heridos, mutilados, desplazados, y la destrucción de una gran parte del patrimonio local y de la humanidad allí existentes.

Sabiendo que la causa fundamental de la peligrosa emigración de decenas de miles de africanos y de otras naciones en conflicto, es el hambre, la insalubridad, la inseguridad y la falta de condiciones de vida, debiera llegarse al compromiso de imponer, por encima de las guerras, la solidaridad, la ayuda al desarrollo, en la que los países ricos tienen la deuda pendiente de cumplirlo.

No pueden ser los campos de prisioneros y la negativa a la ayuda económica, la solución para los miles que, tras cruzar el Mediterráneo, llegan a Europa en busca de una vida que ha sido mutilada, precisamente por las guerras y la falta de esperanzas.

La agenda del año prevé la realización de una Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de 2021 para sensibilizar a la opinión pública mundial y entablar compromisos y medidas mundiales que transformen los sistemas alimentarios, no solo para erradicar el hambre, sino también para reducir la incidencia de las enfermedades relacionadas con la alimentación y curar al planeta. Debe constituir un punto de inflexión en la senda hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La agenda internacional del nuevo año debe contemplar, entre sus primeras tareas, preocupación y ocupación en la Palestina ocupada por Israel y empeorada tras estos cuatro años de Trump en el poder que, entre otras cosas, ha desafiado al mundo y a la ONU y sus resoluciones, abriendo una embajada en Jerusalén, reconociendo a territorios ocupados como propiedad de Israel, justificando los miles de asentamientos judíos construidos en tierra palestina y, últimamente, escenificando un supuesto «Acuerdo del Siglo», que pretende perpetuar la ocupación sionista.

En sus días finales de gobierno, el republicano también ha protagonizado una estocada contra la República Árabe Saharaui, a expensas de ignorar las resoluciones de la ONU sobre la independencia y creación de la nación saharaui.

Todos son frentes que Trump deja abiertos para este 2021.

Pendientes a posibles nuevas políticas de la administración estadounidense que se inicia el 20 de enero y de la que la comunidad internacional espera acciones positivas a favor de la paz y la colaboración, están las relaciones con Irán y el cumplimiento del Pacto Nuclear logrado en 2015 y abandonado por Trump, como parte de su política unilateral y su ego bravucón.

Otro acto del magnate republicano fue el rompimiento con el Acuerdo de París sobre cambio climático, del que ya el nuevo presidente Joe Biden ha dicho que su administración regresará a este el día en que asuma el cargo.

Respecto al tema, revisten especial importancia, la postergada –por la pandemia– Cumbre Internacional sobre Adaptación Climática, a realizarse de manera no presencial el próximo 25 de enero; y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, convocada para Glasgow (Escocia), Reino Unido), del 1ro. al 12 de noviembre de 2021.

En la ruptura con todo lo que fuese multilateral, también Trump tiró al cesto de basura el Tratado de Cielos Abiertos, un acuerdo para garantizar la transparencia en cuanto al control de armas, fundamentalmente beneficioso para Europa. Un año antes, el gobernante republicano rompió el más importante de todos los acuerdos nucleares, conocido como INF, sobre misiles de corto y medio alcance, firmado entre la antigua URSS y EE. UU.

Respecto a esa acción trumpista, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la desaparición de este tratado como un paso peligroso que «probablemente aumentará, no reducirá, la amenaza que representan los misiles balísticos». Cuando expire, el mundo perderá un freno invaluable en la guerra nuclear, aseguró.

Otra alteración del orden mundial, aplicada por Trump, ha sido su errada política de sanciones, así como las amenazas contra grandes potencias como China y Rusia, poniendo en peligro la ya frágil estabilidad global.

La guerra económica contra China y la difamación sobre su modelo de gobierno y gestión, han debilitado una relación necesaria, más cuando una crisis económica y comercial mundial afecta al planeta. Por ello, no han sido pocos los líderes mundiales, políticos y otras personalidades las que han pedido a la nueva administración Biden «entablar un diálogo constructivo con Beijing». De todas formas, está claro que el nuevo presidente no debe cometer los mismos errores que Donald Trump a la hora de configurar su política hacia el gigante asiático, refieren analistas del tema.

En el contexto mundial, el nuevo año aparece en el alba con una Europa aún sin consolidar su derrotero, luego de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. El llamado Brexit, iniciado el 31 de enero de 2020, tuvo un respiro cuando, el 24 de diciembre, se logró un acuerdo entre Londres y Bruselas, que lo salva del precipicio, pero no evita la caída.

2021 Y AMÉRICA LATINA

El año que comienza, en la región latinoamericana, tiene escenarios donde ha quedado más que demostrado que cuando un país y un gobierno resisten y no se dejan intimidar por las amenazas, sanciones y hasta acciones militares del imperio y sus seguidores, se vence y se da continuidad a la obra.

La experiencia cubana en estos 62 años de bloqueo, en época de Trump con mayores acciones para tratar de rendir a la nación, muestran esta realidad.

Muy presente está el escenario de la República Bolivariana de Venezuela, donde su pueblo resiste, con el gobierno y presidente, elegidos democráticamente por el voto popular, como también ocurrió recientemente en la elección de la nueva Asamblea Nacional, con la cual el Gran Polo Patriótico obtuvo la mayoría de los escaños.

Bolivia mostró al mundo y, especialmente, a América Latina, el alto costo de un golpe militar planeado por la oea y el Departamento de Estado norteamericano, que llevó al país a la bancarrota en solo un año del régimen golpista, luego de haber sido la nación con mayor crecimiento económico en la región, logrado por los gobiernos de Evo Morales y el MAS. El pueblo boliviano regresó a las urnas para dar la victoria al MAS y al binomio Luis Arce y David Choquehuanca.

En este resumen se abordan solo pinceladas de lo que encuentra el nuevo año en la escena internacional.

Doce meses, sin duda, de esperanzas, siempre y cuando logremos que el raciocinio y la unidad en el empeño de triunfar, nos lleven por el camino correcto, aunque tengamos parte del rostro cubierto por mascarillas y una vacuna salvadora inicie su camino, que ojalá sea para inmunizarnos a todos.

En la agenda de la región está marcada, sin fecha precisa, la IX Cumbre de las Américas y la XXVII Cumbre Iberoamericana. Esta última pretende abordar el tema de «Iberoamérica frente al reto de la COVID-19».

En el plano electoral, varios países de América Latina celebrarán sus comicios presidenciales este año. Los de Ecuador serán el 7 de febrero; Perú irá a las urnas el 11 de abril y Chile tiene programada elecciones generales para el 21 de noviembre. En ese propio mes también habrá consultas generales en las urnas en Nicaragua (día 7) y Honduras (día 28).

Diario Granma

Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Fundado el tres de octubre de 1965.

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